Antes de prometerte nada, leemos tu título.

El diagnóstico es una revisión escrita de tu formación contra lo que exige el board que te corresponde. Te decimos si tu título pasa, por qué camino, qué te falta y cuánto demora. Si la respuesta es que no, también te la damos por escrito.

Qué miramos

Tu título, los años que duró la carrera y tu concentración de asignaturas y notas. Ahí está casi todo: las horas clínicas, y si tienes o no las de obstetricia y pediatría, que son las dos que más deficiencias generan.

Qué recibes

Un documento con el resultado, lo que falta si falta algo, una estimación en meses y los siete pasos del proceso. Escrito por una persona y firmado. Te llega como un enlace privado: se lee en el teléfono, y desde ahí se guarda o se imprime. No es un correo automático con tu nombre adentro.

El estado sale de acá

El estado no lo eliges tú ni lo elegimos de antemano: sale de tu plan de estudios. Corremos dos, y son dos y no veinte a propósito, porque así conocemos cada formulario, cada plazo y cada tercero de memoria. El diagnóstico dice cuál te corresponde y por qué, y cuesta lo mismo por cualquiera de los dos. Una cosa más: no es una licencia para todo Estados Unidos. Se obtiene en un estado y después se lleva a otro por endoso.

El diagnóstico cuesta US$75 y es acreditable: si decides seguir, se descuenta de los US$4.299 del programa completo, que es todo incluido hasta la licencia. Aparte queda sólo el VisaScreen, que lo pide tu empleador y no el board.

Pedir mi diagnóstico

Cuatro datos para poder escribirte. Nada se cobra en esta pantalla.

Ahí llega el diagnóstico cuando esté listo.

Con el código de tu país. Es por donde te contestamos.

Sobre tu título

Esto es opcional, pero si lo llenas empezamos a mirar tu caso antes de la primera llamada.

Cuatro y cinco años no se evalúan igual. Es el dato que más pesa.

Usamos estos datos para revisar tu caso y escribirte. No los vendemos ni los compartimos con terceros que no sean parte de tu trámite. Leer la política completa